Este relato se encuentra recopilado en Unas pocas palabras verdaderas y otros falsos relatos, libro editado por Isla del Náufrago en febrero de 2010.
Comentario del autor:
Escrito antes de que las normas de tráfico aconsejaran circular con las luces encendidas tanto de noche como de día, es un texto que me resulta curioso y extraño incluso a mí, poco dado a lecturas fantásticas y de ciencia-ficción (o religio-ficción, que sería un género más apropiado al caso). Por una parte contiene un alegato contra el tecnicismo imperante en nuestro tiempo, pero por encima de esta circunstancia es también el retrato de la sensatez humillada, personificada en un personaje solitario y amable cuya poquedad es fácil cebo de sus compañeros y su jefe, encarnación de ese tipo de "triunfadores" que ocultan su vacuidad esencial mediante la ostentación fetichista de sus más caros y simbólicos caprichos. Para quien ignore por completo el mundo de los automóviles de lujo, aclararé que el caballito de plata que galopa en el volante es el logotipo de Ferrari.